El Oxirihuerto será un huerto inclusivo que funcionará como entorno de prácticas laborales en un contexto de empresa real.
La Fundación Oxiria ha puesto en marcha una nueva iniciativa solidaria para seguir promoviendo la inclusión laboral de jóvenes con discapacidad intelectual. El proyecto, denominado “Oxirihuerto”, busca crear un espacio de formación y trabajo real donde los alumnos de la fundación puedan desarrollar habilidades profesionales vinculadas al cuidado de las plantas y la horticultura.
Detrás de esta iniciativa se encuentra Ana Arroyo Ballesteros, quien fundó la organización en 2015 inspirada por una historia personal y familiar. Hija de un maestro florista, Arroyo Ballesteros creció rodeada de flores y aprendió desde pequeña el valor del cuidado de la naturaleza. Al crear la fundación decidió recuperar el nombre del negocio de su padre, Oxiria, para rendir homenaje a su legado y unir sus dos grandes pasiones: el mundo floral y la inclusión social.
El proyecto nació también impulsado por el amor de unos padres por su hija Cristina, con el objetivo de que jóvenes con discapacidad intelectual encontraran un espacio donde desarrollar su talento y sentirse parte activa de la sociedad.
Actualmente, la fundación trabaja con 56 alumnos, muchos de los cuales comenzaron su formación en la veintena y hoy superan los 30 años. Con el paso del tiempo, sus necesidades han evolucionado y requieren nuevas oportunidades que les permitan seguir creciendo, mantenerse activos y fortalecer su autonomía.
Con ese objetivo surge el Oxirihuerto, un huerto inclusivo que funcionará como entorno de prácticas laborales en un contexto de empresa real. El espacio será posible gracias a la colaboración de la empresa Astroflor, que ha cedido parte de sus terrenos para desarrollar la iniciativa.
En este entorno, los alumnos podrán trabajar junto a profesionales del sector, aprendiendo tareas relacionadas con la horticultura y el cultivo de plantas mientras fortalecen su autoestima, sus habilidades sociales y su conexión con el medio natural.
Para poner en marcha el proyecto, la fundación ha iniciado una campaña solidaria con el objetivo de recaudar 6.000 euros. Los fondos se destinarán a la compra de herramientas adaptadas, materiales de cultivo, sustratos, semillas y sistemas de riego, además de los recursos necesarios para que los maestros floristas guíen a los alumnos durante todo el proceso de aprendizaje.
Desde la Fundación Oxiria, socia de CEDDD, destacan que el impacto del proyecto va más allá del propio huerto. La iniciativa permitirá que decenas de jóvenes aprendan un oficio, fomentará hábitos saludables y sostenibles y contribuirá a crear puentes reales entre la discapacidad y la empresa ordinaria.
Con esta iniciativa, la Fundación Oxiria busca que el Oxirihuerto se convierta en un proyecto colectivo, construido gracias al esfuerzo de alumnos, profesores y personas comprometidas con la inclusión.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante donación, contribuyendo a que este espacio inclusivo se haga realidad y a que la familia Oxiria siga creciendo y floreciendo. Además, la organización garantiza que el 100% de lo recaudado se destinará directamente al proyecto.
Si quieres ayudar a que Oxiria siga creciendo puedes hacer tu donación segura a través de este enlace: https://donio.es/contribucion/40