La Asociación Española de Servicios Personales y Domésticos (AESPD) recuerda la importancia de optar por servicios profesionales y empresas especializadas que ofrezcan garantías en la prestación del cuidado, tanto en términos de calidad asistencial como de seguridad jurídica y laboral.
La llegada del verano supone cada año un momento de especial reorganización para miles de familias para poder atender los cuidados que sus miembros necesitan.
La atención de personas mayores y dependientes debido a las vacaciones, los desplazamientos o la ausencia temporal de cuidadores habituales, así como conseguir conciliar la vida laboral y familiar se convierte para muchos en un auténtico “encaje de bolillos” que disparan cada año la necesidad de reorganizar la asistencia en el hogar durante el periodo estival, llevando a muchas familias a precipitarse y buscar soluciones que no siempre son las ideales.
Ante la falta de opciones, el desconocimiento o las limitaciones económicas, muchas familias se ven obligadas a improvisar soluciones que no siempre garantizan la seguridad de sus allegados. Es habitual ver a abuelos asumiendo el cuidado de sus nietos en la playa, o a parejas alternando sus vacaciones para cubrir la atención familiar, un reto organizativo que genera un fuerte desgaste físico y emocional en todo el núcleo doméstico, algo que se complica mucho más cuando la familia cuenta con necesidades especiales de atención como mayores o personas con discapacidad.
Ante esta realidad, la Asociación Española de Servicios Personales y Domésticos (AESPD), asociada a CEDDD, recuerda la importancia de optar por servicios profesionales y empresas especializadas que ofrezcan garantías en la prestación del cuidado, tanto en términos de calidad asistencial como de seguridad jurídica y laboral.
La tranquilidad de una familia no consiste solo en saber que hay alguien en casa.
En este contexto de presión estival, la Asociación Española de Servicios Personales y Domésticos (AESPD) advierte del riesgo de tomar decisiones precipitadas. La patronal recuerda que, cuando se trata de abrir las puertas del hogar y confiar el bienestar de un familiar, la planificación y la seguridad jurídica deben prevalecer ante todo. Por ello, es tan importante contar con una legislación favorable que fomente la contratación formal de los servicios de una forma accesible y asequible económicamente para las familias.
En España, las necesidades en cuidados y servicios en los hogares no dejan de crecer y hay muchos datos que respaldan este hecho: los hogares unifamiliares con personas mayores de 65 años ascienden a los 2 millones, un 40% de mujeres dejan de trabajar para atender a sus hijos. «La verdadera tranquilidad de una familia no consiste solo en saber que hay alguien en casa con su padre, su madre o sus hijos. Radica en saber que esa persona es un profesional cualificado, respaldado por una estructura empresarial especializada y dentro de un marco legal que responde ante cualquier imprevisto».
Optar por empresas especializadas no solo asegura la continuidad del servicio ante bajas o imprevistos, sino que garantiza que los profesionales estén seleccionados y contratados bajo la normativa vigente, recomienda la asociación.
Ante este contexto económico, una llamada de atención al Gobierno.
La AESPD reconoce que el coste de un cuidado profesionalizado y regulado sigue siendo una barrera para muchos presupuestos familiares.
A esto se suma una paradoja del mercado laboral: mientras España registra máximos históricos de afiliación (22,47 millones de afiliados en junio), el sector del empleo doméstico retrocede de forma preocupante, perdiendo 1.074 afiliaciones en el último periodo.
Por ello, desde la asociación insisten en que la intervención del Gobierno es fundamental. La AESPD reclama políticas públicas activas e incentivos fiscales que faciliten a las familias la contratación regulada, evitando que la desesperación estival o la falta de recursos empujen a los hogares a la economía sumergida. «Contratar sin la debida regulación pone en riesgo a la persona atendida y perpetúa la precariedad laboral de las trabajadoras del sector, privándolas de sus derechos y prestaciones sociales», señala Ana Garrido, Presidenta de la asociación.
No te la juegues y planifica la organización de los cuidados también durante el periodo estival.
Es la recomendación que hacen desde la AESPD y recuerdan que elegir una empresa especializada permite contar con profesionales seleccionados y contratados conforme a la normativa vigente, con supervisión del servicio, continuidad en la atención y capacidad de respuesta ante cualquier imprevisto.
La contratación a través de empresas debidamente autorizadas es, en palabras de la patronal, la mejor vía para dignificar una profesión esencial, garantizando la protección social del empleado y la máxima calidad asistencial para las familias.
Con esta iniciativa, la asociación quiere poner el foco en la importancia de planificar, en un momento en el que las necesidades familiares cambian y la demanda de servicios se intensifica, como se haría con cualquier otra decisión importante del entorno familiar.